El que tiene rabo de paja…

Paris_Tuileries_Garden_Facepalm_statue.jpg

Nosotros nombramos funcionarios públicos. Funcionario público es para que le funcione al público, y terminamos haciendole venias. Es decir, todos sirviéndole a ellos. ¡Es un absurdo!

El país es una gran finca en la cual habitamos todos y por constitución tenemos derecho a un nombre a una nacionalidad, y somos dueños de la soberanía, nosotros decidimos que hacer con este territorio, elegimos a un mayordomo, entonces abrimos licitación, a un “agregado”, entonces sale uno y dice: “yo estoy seguro que si ustedes me eligen a mi, vamos a sacar adelante esta finca y vamos a poner acueducto en todos los municipios” Entonces listo, y uno elige, y resulta que lo nombramos para que la vaca de más carne, para que la gallina de más huevos , para que el petróleo sea rentable, y se roban la gallina, matan los huevos, matan la vaca.

Jaime Garzón

El impresentable Juez 25 Civil Municipal de Cali, señor Jorge Albeiro Cano Quintero, quien ha promovido una campaña de acoso judicial en mi contra sólo por ejercer mi sagrado derecho a la libertad de expresión y a realizar veeduría a los dueños del poder, vuelve y radica una nueva denuncia disciplinaria en mi contra sólo porque, en su criterio, yo le estoy “enlodando” su “buen nombre” al publicar en la sección de mi blog  “Los Juzgados de la Vergüenza” (sección que ha estado abandonada a falta de material a publicar, ya que los usuarios de este blog no han vuelto a enviar sus denuncias anónimas a mi correo) las conductas erráticas que él mismo está realizando como Juez y de las cuales él es el único culpable.

Pues como siempre he sospechado de aquellos personajes que se preocupan mucho por su “buen nombre”, decidí darle un enfoque distinto a este afán del funcionario por pretender censurarme con denuncias disciplinarias carentes de fundamento y utilidad (frente a las cuales poco o nada me importan sus efectos porque con ninguna se logrará censurar este espacio, además de que terminarán en absolutamente nada por cuenta de los abundantes pronunciamientos en casos similares de la Corte Constitucional y la Corte Interamericana de Derechos Humanos (Caso Kimel Vs Argentina), que han establecido que la Libertad de Expresión prima sobre el Derecho a la Intimidad siempre que no se esté injuriando o calumniando a alguien).

Al final, les cuento que encontré que nuestro querido amigo no sólo tiene su “buen nombre” manchado hace rato, sino que es posible que la Rama Judicial esté siendo demasiado laxa al momento de escoger a los jueces.

Leer más »

Anuncios