¿Cómo actuar en caso de un accidente de transito?

Actualizado el 29 de julio de 2019

Todos somos proclives a sufrir un accidente de tránsito, pero muy pocos saben qué hacer en esos casos, convirtiéndose de este modo en víctimas de abusos por parte de la autoridad encargada del tránsito o de la Policía (incluso, de las otras partes involucradas en dicho accidente). Por ello, publicamos este pequeño manual para que usted sepa cómo actuar.

Recuerde además, que lo más importante es contar con un buen abogado a todo momento, yo también puedo ayudarle en caso de accidentes de tránsito. 

En este espacio hablaremos de dos tipos de accidente de tránsito: Aquellos en los que hay un herido (o un muerto) y aquellos en los que no (los clásicos accidentes «de latas»)

En caso de accidente de tránsito con un herido, esto es lo que hay que hacer:

Si uno atropella a un peatón y este muere hay que esperar a que el tránsito llegue a levantar el croquis; pero a veces dichos croquis son modificados para inculparnos más. Si usted cree que el croquis no corresponde con la escena original, aunque le parezca extraño, NO SE NIEGUE A FIRMARLO, pues ante su negativa, un testigo (por lo general miembro de la banda) firma el croquis, el cual no se podrá cambiar después. Lo correcto es firmarlo y en la parte que dice OBSERVACIONES escribir que usted no está de acuerdo, que el croquis esta cambiado, etc.

No le pida permiso ni le diga al agente de tránsito que usted va a escribir en Observaciones, pues él lo puede intimidar con cosas como irrespeto a la autoridad etc. Ese espacio es para su uso, así que hágalo sin decirle nada a él, es su derecho.

Si tiene la posibilidad de tomar fotos, hágalo! UTILICE LA CAMARA DE SU CELULAR Si el peatón queda herido lo ideal es esperar a que llegue una ambulancia, pero uno debe hacer un juicio y valorar el estado de la persona, porque si la persona muere mientras la ambulancia llega, usted va a ser inculpado(a) por no prestar ayuda. De manera que si usted cree que la persona necesita ayuda inmediata y la ambulancia no llega, usted debe llevarla a la clínica más cercana. Si en este caso la persona llegare a morir en su automóvil, no se detenga en ningún CAI o estación de policía, pues usted puede ser inculpado(a) por homicidio y el cuerpo de la persona se constituye en prueba. Usted debe seguir hasta el hospital o clínica y allí los médicos determinarán que la persona murió en un accidente de tránsito; o aún mejor, podría llegar con vida.

A su vez, al hospital llegará un policía de tránsito que en ese momento se convierte en Policía Judicial (ya que él recoge todas las pruebas y testimonios que va a entregar a un fiscal) y le pedirá a usted, el conductor(a), una versión libre de lo sucedido. POR NINGUNA RAZON DIGA QUE LE DIÓ, LO ATROPELLÓ, LO COGIÓ, etc ., porque usando esa Terminología usted estaría aceptando la culpa y dándole la razón a los que lo quieren estafar. Diga que usted iba por la vía ‘x’ a velocidad ‘x’ y la Persona se atravesó y se presentó un ACCIDENTE. El policía de tránsito le va a preguntar con qué parte del carro golpeó al peatón, no caiga en su trampa, diga que la persona se atravesó y ella fue quien golpeó el carro en la parte de adelante….NO responda que UD LO GOLPEO CON ‘X’ PARTE, porque esta aceptando la responsabilidad.

El próximo paso es que a usted lo lleven a Medicina Legal, y le hagan 2 pruebas que son muy diferentes: prueba de embriaguez y prueba de sangre. La de embriaguez es en la que lo ponen a caminar el línea recta, mirar fijamente un dedo, etc. Si usted da negativo(a) en esta prueba NO deje que le hagan la prueba de sangre ; usted no está obligado y esta última puede salir positiva así usted este sobrio. Esto debido a que el alcohol permanece por algunos días en la sangre. Así que si usted ha bebido licor en los días anteriores la prueba puede salir positiva así usted esté en sus cabales. Pero si la prueba de embriaguez da positiva usted no se puede oponer a la de sangre, pues es para confirmar. En este caso NO ACEPTE jeringas que no sean abiertas delante suyo.

De aquí usted será llevado a una URI de la fiscalía, y será detenido Por 72 horas y su carro será llevado a Los Patios. Si usted sospecha que está siendo víctima de un montaje dígalo, pida que se investigue, contacte a un abogado; no deje que estos delincuentes se salgan con la suya.

Por lo general estas personas demandan a los 8-10 días del accidente, y cuando se presentan demandas tan rápido… sospeche!!, el 90% de ellas son arregladas, y oscilan entre los valores de $80 a $390 millones, amparados bajo dictámenes por Peritos de Medicinal legal que son cómplices y dicen que la persona tiene incapacidad de 9 o 10 meses cuando en realidad la incapacidad es de 20 días, y el tiempo de incapacidad es determinante para que el juez dicte el precio que hay que pagar.

Uno puede pedir un segundo aval de otro perito si tiene sospechas y salvar de esta manera su patrimonio. Si un segundo perito difiere enormemente del primero, éste último quedará al descubierto y pagará con cárcel y perderá su tarjeta profesional, y se descubrirá que usted ha sido víctima de un montaje.

No se trata de pensar que los verdaderos accidentes no ocurren, pero es bueno estar informados de todo esto ya que la estadística es grande. Así que, por favor, tomemos precauciones y cuidémonos. Háganse asesorar de su seguro (y de un buen abogado: aquí entramos nosotros) y recuerde no caer en el juego de palabras que pueden terminar inculpándolo así usted no tenga la culpa’.

Dirección General de Riesgos Profesionales MINISTERIO DE LA PROTECCIÓN SOCIAL

PDT: Articulo adaptado de este otro articulo

Y qué hacer cuando no hubo heridos, sino solamente daño a la propiedad

Aquí usted no debe olvidar que vive en uno de los países más corruptos del mundo, por lo que se recomienda actuar de dos formas posibles:

  1. Llame a la autoridad de tránsito de su ciudad, así el daño sea mínimo, y también a la asistencia de la aseguradora, si tiene seguro (así se demore más o tenga afán).
  2. Arregle con el involucrado PERO EN EL ACTO. Es decir, no deje que se vaya del lugar del siniestro sin entregarle dinero. Si no tiene, pida garantía (el celular, o la cédula). Esto último es importante, porque hay personas que dan datos falsos en los accidentes de tránsito para no responder, u otros que simplemente buscan dilatar para que luego sea más difícil demandarlos.

Pero en ambos casos, no deje de tomar fotos, tanto del accidente como de los documentos del involucrado (si él tuvo la culpa). Las fotos del accidente las debe tomar a distancia considerable, desde todos los puntos cardinales. Puede hacer acercamientos. Se recomienda usar la cámara del celular no para tomar fotos, sino en modo grabación. Esto le permitirá grabar, además, las voces y rostros de los involucrados.

Las matemáticas y el derecho

Artículo actualizado el 3 de mayo de 2020

Cuando estaba en la universidad y le preguntaba a mis compañeros por qué habían decidido estudiar derecho, muchos de ellos respondían que lo hacían para no estudiar matemáticas puesto que sentían odio por ellas desde el colegio. Para su decepción, estaban equivocados: las matemáticas están muy presentes en el derecho.

Si bien, otros autores han agotado este tema a saciedad, eso no es impedimento para escribir este pequeño articulo, que pretende ser un elemento disuasorio para que aquellos bachilleres que quieren estudiar derecho sólo porque no les gusta las matemáticas lo piensen dos veces. Ya la carrera está muy llena de mediocres como para aceptar a otros mas (o es que acaso no es mediocre el abogado que manda a su contador a hacer las operaciones aritméticas que él no quiere hacer, porque nunca lo aprendió?). Mejor dicho, con los que hay, hay de sobra.

Para ser justos, las matemáticas, en el sentido de operaciones aritméticas, no están presentes en todas las ramas del derecho ni en todas las actuaciones judiciales. Pero es innegable que la lógica matemática está presente, muy presente, en el quehacer de los juristas del planeta. Esto es debido a que el análisis de muchos argumentos requieren de una gran dosis de lógica para deducir si son falacias o si son correctos, mas aun si con esos argumentos se quiere convencer a un juez. Además, no se debe olvidar que la ley y la constitución, como grandes fuentes del derecho, se convierten en axiomas que sirven para demostrar, o establecer, otras “formulas” de actuación judicial.

No me extenderé con la relación entre lógica matemática y derecho, ya que el doctor Alejandro Martín Maldonado lo hizo muy bien en este articulo, el cual pueden leer aquí. Si usted, querido lector, quiere estudiar derecho y quieren profundizar sobre su relación con las matemáticas, lo invito a leer dicho articulo. También si usted es un abogado en ejercicio que quiere mejorar su relación con las matemáticas y, de paso, dejar de lado viejos prejuicios sobre esta ciencia.

Actualización: Como me dicen que hay un problema con el artículo del Dr. Alejandro Martín Maldonado, voy a dejar una copia en scribd.

Ahora, en cuanto a las operaciones aritméticas a realizar en el derecho, he realizado una lista de las ramas del derecho para las cuales es importante tener muy claro lo que se aprendió en el colegio sobre matemáticas, y al lado de cada rama del derecho se encuentra la situación para la cual es necesario echar mano de las matemáticas. Si alguien no está de acuerdo o quiere agregar algo a esta lista, me lo hace saber a través de un comentario a esta entrada:

Derecho penal

En derecho penal, las matemáticas son importantes para establecer estas situaciones:

  • Dosificación punitiva (art 54-62 CP): la dosificación punitiva es la herramienta que le permite al juez determinar la pena que debe imponer a un reo, ya que en Colombia las penas no son fijas, sino que estas se basan en un sistema de mínimos y máximos que deben establecerse en cuatro cuartos para determinar el ámbito punitivo de movilidad. De este modo, la pena va aumentando o va disminuyendo dentro de esos cuatro cuartos, de acuerdo a los atenuantes o agravantes que se presenten en cada caso. Traducción: operaciones aritméticas.
  • Delitos de alteración y modificación de calidad, cantidad, peso o medida; agiotaje y usura: Especialmente en este último, donde su existencia depende de una fórmula matemática.

Derecho laboral y derecho de seguridad social:

  • Liquidación de monto de prestaciones sociales (cesantías, prima semestral, etc…) e indemnización por despido sin justa causa.
  • Liquidación de monto de pensiones de vejez, invalidez y muerte.

En laboral, determinar ese monto es necesario para establecer la cuantía de la demanda. Si no están dichas liquidaciones en una demanda, lo más probable es que el juez la inadmita.

Derecho de familia y sucesiones:

  • Liquidación de los bienes de la sociedad conyugal o del un fallecido.

Derecho tributario:

Esta es sin duda la rama del derecho donde más se utilizan las matemáticas. El sólo nombre lo dice.

Otras ramas del derecho:

  • Derecho financiero, derecho económico, derecho civil (procesos ejecutivos), derecho marítimo y aeronáutico (determinación de fletes, mas que todo)

Y las matemáticas también se necesitan para algo demasiado importante para un abogado: cobrar sus honorarios. Es importante porque los abogados no vivimos del aire y, a menos que sea un monje budista o un romántico sin remedio, nadie estudia una carrera para hacer caridad. Además, como decía un sabio español llamado Sancho Panza “oficio que no da de comer a su dueño no vale dos habas”.

Luego, si no sabes matemáticas, como piensas cobrar? cómo vas a liquidar correctamente las facturas y cómo vas a sacar el porcentaje que te corresponde por haber ganado un proceso? Vas a llamar al contador?

En resumen, las matemáticas están en todas partes, también en el derecho. Así que ser abogado ya no es excusa para no repasar esos apuntes de bachillerato y mejorar las habilidades matemáticas, para ser mejores abogados.

Colapso del Sistema Penal Acusatorio: Está mal concebido el Código de Procedimiento Penal?

El Sistema Penal Acusatorio es el nombre que recibe el sistema procedimental penal adoptado por Colombia en el año 2005 para darle celeridad a las denuncias de delitos en el país. Algunos dicen que fue uno de las condiciones impuestas por el gobierno de Estados Unidos para poder desembolsar el dinero del Plan Colombia, y que por eso es una copia del sistema penal estadounidense. Pero a pesar de apenas llevar 6 años en funcionamiento, ya genera polémicas enormes.

Hace poco leí en el diario La República una columna de opinión sobre el fracaso del Sistema Penal Acusatorio en Colombia cuyo autor finalizó con una frase, completamente descabellada para un abogado en ejercicio, que aludía a que en materia penal todo tiempo pasado fue mejor. El autor dijo esto con base en todas las fallas que ha tenido el sistema desde que se implementó, y que fueron expuestas por el exvicefiscal Francisco Cintura.

sistema penal

(Fuente: El Espectador)

Si bien es cierto que el Sistema Penal Acusatorio (o sistema oral) presenta fallas inmensas que han permitido que la aplicación de la justicia en materia penal sea paupérrima y no logre los resultados esperados, decir que en materia penal todo tiempo pasado fue mejor es ignorar que el sistema antiguo era una completa falta de respeto para quienes tenían que verse obligados a recurrir a la justicia penal antes del 2004. Sin embargo esta frase es interesante porque anima a evocar la historia del procedimiento penal colombiano.

En efecto, desde el Decreto 409 de 1971 han habido cuatro códigos de procedimiento penal en Colombia (Decreto 50 DE 1987, Decreto 2700 DE 1991, LEY 600 DE 2000 y la Ley 906 de 2004), cada uno con un enfoque diferente y cada uno concebido para acabar con la impunidad y la lentitud de la justicia en materia de derecho penal. En total, desde 1971 el país ha tenido cinco códigos de procedimiento penal y ninguno ha servido para solucionar los viejos problemas que han aquejado al país en esta materia: presupuesto, honestidad de los abogados litigantes y preparación de los funcionarios.

El primer problema es inherente a nuestra condición de país subdesarrollado pero también es un problema de política. En efecto, lo que el estado colombiano invierte en la justicia es poco, y siempre se le ha visto como un gasto innecesario y casi todo se va para cosas que si se consideran importantes (como el conflicto armado interno). El resultado de esto es una infraestructura inadecuada, unos funcionarios mal pagos y sobresaturados de trabajo, y condiciones de seguridad deficientes que impiden la debida aplicación de la justicia penal en Colombia.

El segundo problema, la honestidad de los abogados, es un problema cultural que se presenta en todas las esferas de la sociedad colombiana. No estoy diciendo que Colombia sea un país de corruptos y de hampones, pero mientras sigamos pensando que todo es valido para lograr el éxito financiero y profesional, seguirán existiendo abogados que harán lo imposible para que el cliente que les pague mas salga de la cárcel (así sea dilatando el proceso hasta que prescriba el delito o se venzan los términos) o que no harán nada en favor del cliente que no pueda costear los gastos procesales.

El tercer problema, la preparación de los funcionarios, está relacionado con el primer problema. Aunque en este punto (y esto es percepción mía) hay que agregar la total indiferencia de los funcionarios que trabajan en la rama judicial por evitar que ese sistema no colapse. Es inexplicable por qué hay entidades que manejan un volumen mayor de procesos y funcionan más eficazmente que los juzgados penales.

En este orden de ideas, ¿está mal concebido el Código de Procedimiento Penal actual (Ley 906 de 2004)? La respuesta a este pregunta es un rotundo no. Pero es innegable que la entrada en vigencia apresurada de dicha ley son una piedra en el zapato que contribuye enormemente al colapso del sistema penal acusatorio, a pesar de ser completamente revolucionario (en el papel, mas no en su implementación) frente a los otros cuatro sistemas penales anteriores.

En resumen, el problema del actual sistema penal no se debe a la ley, se debe a viejos problemas que nunca fueron erradicados del panorama jurídico colombiano, y que hoy por hoy siguen causando estragos en la debida aplicación de justicia. Si cambiáramos la Ley 906 del 2004 ahora mismo, lo único que lograríamos sería ahondar mas esos problemas.

En esta materia necesitamos las verdaderas soluciones que los abogados y los ciudadanos estamos esperando desde hace cuarenta años en materia penal, no los paños de agua tibia que siempre nos han vendido como grandes soluciones.

El contrato de prestación de servicios como forma de ceder los derechos de autor

Normalmente los casos que llegan a un despacho de abogados, sobre derechos de auto, se refieren a la cesión de los derechos patrimoniales del autor sobre una determinada obra, y por lo general, terminan en la realización de un contrato de cesión de derechos patrimoniales de autor. Dicho contrato tiene unas implicaciones practicas bastante nefastas por los formalismos que le exigen el articulo 183 de la Ley 23 de 1982 y el articulo 6 de la Ley 44 de 1993. Nefastos en términos económicos, porque el reconocimiento notarial siempre es costoso y el registro en la Dirección Nacional de Derechos de Autor, a pesar de ser gratuito, no está descentralizado porque sólo se realiza en Bogotá, lo cual aumenta los costos de transacción inherentes a este tipo de contratos.

Cabe recordar que los derechos morales JAMÁS serán objeto de cesión bajo ningún tipo de contrato, ya que las característica de los derechos morales de autor lo impiden irremediablemente. Por cierto, las características de los derechos morales de autor son estas: intransferibles, imprescriptibles e irrenunciables

Entonces, existe una forma legal de evadir los trámites antes mencionados y aun así lograr la tan anhelada cesión de los derechos patrimoniales de autor?. Claro que existe, y se llama contrato de prestación de servicios.

Recordemos que el contrato de prestación de servicios es un contrato atípico, civil bilateral y oneroso, por medio del cual una persona se obliga frente a otra a cumplir una obligación de hacer algo (ejemplo, diseñar un software para la empresa) frente a otra que se obliga a pagar un precio estipulado por dicha contraprestación. Se diferencia del contrato laboral en que en el contrato de prestación de servicios no existe la subordinación y no es necesaria, en todos los casos, la prestación personal de la labor. Pero al igual que en un contrato laboral, todos los derechos sobre una obra que se realicen bajo un contrato de prestación de servicios pertenecerán a la persona contratante, tal como lo establece el articulo 20 de la Ley 23 de 1982.

Pero debemos tener en cuenta que el articulo 20 de la ley antes mencionada sólo aplica a los contratos de prestación de servicios si cumplen con estas condiciones: primero, que exista un plan señalado por el contratante. Segundo, que la elaboración de dicha obra corra por cuenta y riesgo del contratante. Y tercero, que se pacte de manera expresa el precio de los honorarios.

Pero, ¿por qué en un contrato de prestación de servicios, donde se transfieren derechos patrimoniales de autor, no hay que realizar los registros que exigen las normas mencionadas anteriormente? R/ por dos razones:

  1. El articulo 20 de la Ley 23 de 1982 indica que por ese sólo acto habrá transferencia de derechos de autor. Luego, cualquier otro acto de registro será superfluo, mas aun en un documento de naturaleza privada como lo es un contrato de prestación de servicios, donde si siquiera se exige el reconocimiento ante notario.
  2. Porque el articulo 183 de la Ley 23 de 1982 y el articulo 6 de la Ley 44 de 1993 sólo se refieren a los actos de enajenación, es decir, actos de transferencia de dominio. Y es lógico que el contrato de prestación de servicios no es un acto de enajenación. Sobra decir, por tanto, que la suerte de lo principal sigue lo accesorio.

En conclusión, el contrato de prestación de servicios es la mejor alternativa para ceder los derechos patrimoniales de autor, siempre y cuando cumplan con las características del articulo 20 de la Ley 23 de 1983. Por ello es importante realizar este contrato por escrito antes de la realización de la labor contratada y con una clausula donde se indique expresamente que se ceden los derechos de autor. De este modo se evitarán futuros pleitos por los derechos patrimoniales de autor.

Es difícil ser abogado en Cali?

La pregunta es pertinente a raíz de las dificultades técnicas que los abogados caleños experimentamos para el ejercicio de la abogacía desde el atentado terrorista que semidestruyó el tan odiado edificio donde la rama judicial tenía su sede en Cali. Desde ese día tan negro hemos visto cómo el lugar de trabajo de los jueces y sus empleados se reducen a incómodos apartamentos donde da lo mismo apilar los procesos en baños o en lavaderos que en cocinas. Y hemos visto como nuestro espacio vital se ve dramáticamente reducido en dichos lugares a la hora de ir a consultar por nuestros procesos.

Puede que como seres humanos, los abogados caleños nos adaptemos a este tipo de dificultades, pero estas no son un factor determinante para responder a la pregunta planteada en el titulo de esta entrada. ¿Es difícil ser abogado en Cali?, es una pregunta que encierra un trasfondo subjetivo porque cada quien la responderá de acuerdo a como le haya ido en el baile. Puedes ser un abogado exitoso en esta ciudad y tener buenos contactos que te faciliten la práctica legal (sobre todo a la hora de conseguir y retener los clientes), y por consiguiente, decir que es fácil ser abogado en esta ciudad. Por otro lado, puedes ser un abogado que esté pasando por un momento difícil y es seguro que tu respuesta será negativa. Pero intentemos responderla a partir de puntos comunes.

Para empezar, qué aspectos hacen fácil, o difícil, la practica del derecho en Cali?. Un aspecto de gran importancia es el mercado mismo. En este caso, en Cali nos enfrentamos a un mercado jurídico conformado por una ciudad con el 85% de sus ciudadanos en la pobreza. Esto significa que existen consumidores de servicios jurídicos en potencia que desean demandar estos servicios pero que probablemente no podrán, ni querrán, costearlos. Por otro lado, encontramos algo pintoresco en este mercado, y es que la gente de alguna forma sabe mucho de derecho (o creen que saben), lo cual juega en contra de los abogados sencillamente porque estamos perdiendo unos clientes potenciales por el sólo hecho de que estos preferirán consultarle sus asuntos a un vecino que a quien estudió para resolverlos más eficientemente, o bien, se fiarán de conocimientos previos a partir de experiencias personales o de conocidos. De este modo, estamos frente a un mercado que no valorará a los abogados porque subestiman su función en la sociedad, al creer que somos simples seres que hacen lo que ellos ya sabían hacer de antemano (y la lógica es simple: si lo se hacer de antemano, por qué pagar por ello?)

Un segundo factor que juega en contra del ejercicio de la profesión en Cali se debe a los abogados mismos. En mi caso particular he detectado que los abogados en lugar de convertirse en apoyo para sus colegas (al estilo de los médicos) muchas veces se terminan convirtiendo en piedras en el zapato para ellos, en muchos de esos casos es debido a que se sienten amenazados y temen perder potenciales clientes (o clientes ya establecidos). El mismo ejercicio de la profesión no ayuda, ya que los más apasionados ven el ejercicio del derecho como una batalla campal entre dos partes, se apasionan en exceso y ven a sus colegas de la contraparte como enemigos a derrotar sin importar a qué clase de tácticas non sanctas se recurra, incluso aun más allá del marco del proceso en especifico. Tal vez esto ocurra en otras partes del país, pero en Cali esto parece profundizarse aun mas quizá por lo pequeño que resulta ser el mercado para los abogados, como se dio a entender anteriormente.

Un tercer factor que está relacionado con el segundo, y que juega un papel ambivalente a la hora de responder nuestra pregunta, es la rosca que va acompañada con arribismo. No se cómo sea este aspecto en otras ciudades, pero en Cali se le da un excesivo valor a los contactos personales y a pretender pagar favores a personas que no suelen ser las más calificadas para asumir un determinado proceso judicial. No es que sea malo tener buenos contactos y mantener cerca a aquellos que puedan ayudarnos en el futuro, ya que eso facilita el ejercicio del derecho enormemente, pero si abusas excesivamente de esos contactos, terminarás creando un circulo cerrado que terminará jugando en tu contra tarde o temprano, dado que se corre el riesgo de caer en situaciones no éticas con tal de tener contento a ese amigo que alguna vez te ayudó o que le dio trabajo a ese sobrino que estaba mal ubicado.

Este mismo aspecto juega en contra de aquellos abogados que, no obstante sus grandes conocimientos y preparación impecable, desafortunadamente no cuentan con la palanca necesaria para ubicarse en esta ciudad. El triste resultado de todo esto es que Cali termina convirtiéndose en una ciudad donde para ejercer el derecho de una forma más cómoda tienes que ser amigo de X o Y persona, dejando de lado la meritocracia en detrimento de la calidad de los servicios ofrecidos.

Finalmente, el gran aspecto que juega en contra del ejercicio de la abogacía (y aquí no sólo hablo de Cali sino de toda Colombia), es el articulo 31 núm. 1 de la Ley 1123 de 2007. En mi opinión, considerar la creatividad como una falta al decoro profesional contribuye a que el ejercicio de la profesión sea difícil en una ciudad puesto que no se logra atraer clientes de forma efectiva. A diferencia de los cirujanos estéticos, el abogado simplemente no puede pagar por un anuncio creativo en una revista o por un volante llamativo simplemente porque este articulo se lo prohíbe. Y cuál es el resultado lamentable de esto? que la creatividad en esta carrera se ve castrada en este aspecto, limitando la promoción de nuestras habilidades como abogados a un escueto y gris clasificado en un periódico que la gente muchas veces no lee, dejando en las tinieblas las habilidades de aquellos abogados que no son arribistas y haciendo más difícil posicionarse en el mercado caleño (entre otras cosas, un mercado que suele ser más propenso a darle valor a aquello que tiene una publicidad más creativa, directa y colorida).

Entonces, es difícil ser abogado en Cali? En mi opinión personal, depende. Pero no depende de la rosca ni de la suerte ni de si saliste de esta universidad o la otra. Eso depende enteramente de usted, señor abogado, de la forma en que esté afrontando los tiempos difíciles, de la forma en que sortee los obstáculos socio legales que tenemos para ejercer nuestra profesión con decoro, de la forma en que esté tratando a los muchos o pocos clientes que usted tenga. En este sentido, nuestra creatividad como abogados juega un papel clave a la hora de desenvolvernos profesionalmente de forma más fácil en esta ciudad. Porque cuando las cosas se hacen bien hechas, y en un marco de ética y de respeto, es imposible que las cosas no se faciliten para usted.

En cualquier caso, querido lector, esta pregunta también se responderá con sus opiniones y experiencias personales al respecto. No dude en compartirlas, por lo tanto. Buena suerte.

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