Cuando los conservadores se oponían al divorcio

Este es un artículo inédito, que escribí el 24 de febrero de 2022, justo cuando se despenalizó el aborto hasta las 24 semanas. Resulta que, por alguna razón, olvidé publicarlo acá. O si lo hice, no me acuerdo.

El caso es que hoy decido publicarlo, a propósito de la aprobación del divorcio unilateral, debido a la lloratón de los aleluya y sus irracionales argumentos sobre esa causal de divorcio, toda vez que esta gente está echando mano de argumentos de hace 124 años para berrear por lo que, en realidad, es un avance en materia de derechos civiles.

Este es el artículo no publicado.

Ahora que se despenalizó el aborto hasta las 24 semanas, y a propósito de la lloratón próvida, conviene recordar cuando los conservadores se oponían al divorcio con los mismos argumentos con los cuales hoy se oponen al aborto.

Resulta que en Colombia el divorcio existe, de manera plena para todos los colombianos, tan solo desde hace 30 años, gracias a la ley 25 de 1992.

Si bien Colombia fue el primer país de Latinoamérica en aprobar el divorcio, para la época en que lo hizo el país seguía siendo camandulero y manipulable. Por lo tanto, acabó con el divorcio a los tres años de su creación. Con el tiempo, Colombia pasó a darle efectos civiles a los matrimonios católicos.

Lo que pasa es que aunque el divorcio en Colombia se creó con la ley 20 de 1853, convirtiéndose así en el primer país de Sudamérica en instaurar el matrimonio civil y el divorcio; Colombia era un país camandulero y decidió acabar con el divorcio con la ley 8 de 1856, Posteriormente, con la ley 57 de 1887 se le otorgaron efectos civiles a los matrimonios católicos.

Esto significó para los colombianos que:

  1. El único matrimonio válido era el católico.
  2. El divorcio no disolvía el matrimonio, pero si la vida en común entre los contrayentes. En la práctica, una pareja podría estar separada pero no se podían volver a casar ni podían convivir con alguien más, so pena de cometer el delito de Bigamia.
  3. el matrimonio sólo se disolvía con la muerte de uno de los cónyuges.}

¿Y saben con qué argumentos se oponían al divorcio en esa época?

Miren por ejemplo que decía este señor:

Mariano Ospina Rodríguez (1805-1885), conservador

«La educación maternal y doméstica, que es la primera y la más importante, y con frecuencia, la única, depende enteramente de la que hayan recibido los padres, especialmente la madre, que la que más propiamente educa. En esta educación la acción del Sacerdote y del Magistrado es indirecta, pero puede tener una influencia absoluta.»

«…Los partidarios del matrimonio civil han sido y son de la escuela anticatólica y disociadora que profesa las ideas del amor libre y de la comunidad de la mujer, o sea del más desenfrenado libertinaje erigido en sistema, en institución pública, hacia el cual el matrimonio civil no es más que el primer paso…

…Nadie puede desconocer el gran papel que juega la mujer en la vida y en la suerte futura de las sociedades, que casi puede decirse de ella, al menos en una gran parte, y esto lo enseña el sentido íntimo, esto se siente y se palpa. Allí donde la mujer es buena y virtuosa, la sociedad es buena necesariamente; y al contrario, donde la mujer es mala, no hay sociedad buena posible…

Tomado de la Revista Credencia.

O este otro, de una carta que alguien envió a El país de España en 1979.

Este tema del divorcio reclama un debate nacional que, a mi juicio, es más importante que la entrada o no en la OTAN, la política a seguir con las centrales nucleares o el grado de federalismo que deba tener el Estado español. En una democracia no se pueden hurtar al gran público los temas básicos. No tiene sentido que el Gobierno juegue en este terreno a coger por sorpresa a su electorado.

Ahora no es la hora del Gobierno, como sostienen algunos, que simplifican el funcionamiento de la autoridad como si estuviéramos igual que hace unos años. Ahora es el momento de los ciudadanos, católicos -en su mayoría- y no católicos.

Como pueden ver, los conservadores usan los mismos argumentos para todo aquello a lo que se oponen. Tanto con el divorcio como con el aborto, su oposición se basa en que la mujer se vuelve más adúltera, y en que son las mayorías quienes deben decidir eso, y no el gobierno (sean los jueces o el congreso). Los provida, y los conservadores en general, son gente estúpida y machista, que sólo reacciona en contra de los derechos civiles con argumentos reciclados.

En todo caso, el divorcio quedó proscrito en Colombia por casi un siglo. Luego, con la Ley concha (ley 54 de 1924), se abrió una puerta para el divorcio, que pasaba por la apostasía previa de los casados. Se tuvo que hacer un nuevo concordato con la Iglesia católica para cambiar esto. Esto permitió que se aprobara el divorcio con la ley 1 de 1976, pero sólo para matrimonios católicos.

Al final, con la ley 25 de 1992 se aprobó la cesación de efectos civiles del matrimonio católico, por lo que el divorcio quedó instituido definitivamente en Colombia.

Como pueden ver, gracias a la mente reaccionaria de los conservadores, Colombia pasó 100 años intentando forzar a la gente a convivir en un matrimonio infeliz. Todo ello permitió que los abogados creáramos planeaciones legales para poder afrontar esta situación. La más fácil de todas era casarse o divorciarse en otro país para no incurrir en el delito de bigamia. En su defecto, algunos simplemente optaban por convivir junta y no casarse, que en principio no era delito.  Así, vemos como la gente siempre encontraba cómo evadir dicha prohibición, al igual que como ocurre con el aborto. Pero también, desafortunadamente, y al igual que con el aborto, quienes tenían la posibilidad de evadir esa prohibición, y de zafarse de sus consecuencias, eran los ricos.

Advertencia

Este artículo era inédito, y pasó dos años guardado en mi block de notas. Puede que lo haya usado como libreto para algún vídeo, o puede que me haya ocupado en otra cosa y no lo haya publicado. El tema es que no puedo verificar si todo lo que escribí efectivamente es de mi autoría, por lo que si reconoce alguna coincidencia con algún artículo, ruego me envíe la fuente.

Comentarios

Una respuesta a “Cuando los conservadores se oponían al divorcio”

  1. Avatar de Divorcio Unilateral: Cambios Clave en la ley Colombiana – Abogado Juan Carlos Muñoz Montoya

    […] esa gente le dediqué otro artículo, que invito a leer porque complementa este. Solo añadiré que esta chusma creyente debería […]

    Me gusta

Deja un comentario

Este sitio utiliza Akismet para reducir el spam. Conoce cómo se procesan los datos de tus comentarios.