A todos los lectores de este blog les deseo enormemente los deseos para el año 2013, el cual pinta como un año muy interesante en materia jurídica dado el sinnúmero de leyes y decretos que entrarán a regir el próximo año y que prometen tener gran impacto en la vida de los ciudadanos de este país.
Así mismo, el próximo año será definitivo para muchas personas en Cali que se acogieron al nuevo Procedimiento de Insolvencia de Persona Natural No Comerciante (INOC), que trajo la Ley 1564 de 2012, y que deberán someterse al trámite de liquidación patrimonial debido a que la audiencia de negociación de deudas fracasó al no llegar a ningún acuerdo con sus acreedores. Algunos juzgados Civiles Municipales de Cali, según tengo noticias, ya abrieron los primeros trámites de este tipo y nombraron liquidadores, quedando así zanjada la discusión sobre la aplicación y la vigencia de este nuevo procedimiento (¡en tu carota Esperpento Jurídico opinión del Ministerio de Justicia!)
Finalmente, y como se publicó en este medio el mes pasado, la Sala Civil de la Corte Suprema de Justicia estableció que omitir el inventario solemne de bienes no impide la constitución de la Unión Marital de Hecho y su omisión no trae mas consecuencias que «la pérdida del usufructo legal de esas propiedades y la responsabilidad de indemnizar los perjuicios ocasionados con esta conducta». Dicha postura de la Corte Suprema de Justicia es una pequeña solución a miles de parejas con hijos de otros matrimonios que desean legalizar sus uniones ante el Estado y no pueden hacerlo por falta de ese inventario pendejo e inútil en el caso de los menores que no tiene bienes (léase, el 99% de TODOS los niños de Colombia). Les prometo que consultaré la sentencia y analizaré si dicha postura permite omitir el inventario solemne de bienes para el matrimonio y las consecuencias que ello conllevaría.
De este modo despido este año 2012 y me tomaré unas merecidas y necesarias vacaciones, volviendo a ocuparme de este blog (y de mis labores como abogado) a partir de la segunda semana de Enero de 2013. Espero que tengan paciencia quienes deseen una respuesta a sus problemas jurídicos.
En muchas ocasiones, y debido quizá a la cultura del país en el cual vivimos, muchos abogados se ven enfrentados a clientes que cuestionan sus tarifas legales, en especial las tarifas referentes a la asesoría que el abogado les brinda. Por ello es necesario hacer precisión sobre el alcance de este término y explicar al público el motivo por el cual los abogados solemos cobrar por estas asesorías y por qué algunos cobran mas que otros.
1. Qué es una asesoría jurídica?: Se entiende por asesoría, o consultoría jurídica, el acompañamiento legal en cualquiera de las ramas del derecho existentes cuya finalidad es ayudar al cliente a resolver dudas y asuntos que están más allá de su comprensión desde un punto de vista jurídico, bien sea por falta de conocimiento del derecho o por tener mayor certeza frente a un ordenamiento jurídico tan cambiante como el colombiano.
2. Qué me ofrecen en una asesoría jurídica?: El abogado le ofrece a usted su conocimiento en determinada área con el fin de que usted pueda resolver sus problemas legales (por ejemplo, qué tipo de sociedad comercial me conviene mas, o cómo podría enfrentar mejor a mis acreedores). El abogado tiene la obligación de brindarle el acompañamiento legal hasta que usted encuentre la solución que más le convenga.
3. Qué no se considera una asesoría jurídica?: Esto es muy importante, porque algunos abogados cobran hasta por responder con un si o un no. Lo que no se considera como asesoría jurídica son las indicaciones para realizar trámites notariales (que por cierto, están en Internet), la mera respuesta a dudas académicas o definición de conceptos jurídicos (por ejemplo, que usted le pregunte a un abogado qué es «notificación» o «demanda»), y la redacción de contratos y demandas (de hecho, la redacción de demandas hacen parte de la representación legal)
4. Por qué algunos abogados cobran mas que otros, e incluso, unos cobran gratis? La mayoría de abogados cobra más caro por asesoría porque se han especializado en determinad asunto en especial, y por ende, están mejor capacitados para brindarle acompañamiento legal . Otros lo hacen porque brindan servicios complementarios que le permiten ser mas competitivos, como una mejor oficina o un equipo de trabajo más numeroso .
En cuanto a las asesorías gratuitas, como ya he explicado en este blog muchos abogados recurren a esta estrategia como un “gancho” para obtener mas clientes a los cuales les ofrece la solución mas costosa y que sólo lo beneficia a él, ya que él va a cobrar por el acompañamiento legal en dicha solución (por ejemplo, ofrecer un proceso judicial omitiendo los métodos alternativos de solución de conflictos)
¿Dé qué sirve tener un abogado? Creo que más de uno se ha hecho esta pregunta alguna vez, y tal vez no haya tenido una respuesta muy clara si aquel que la responde saca a relucir sus prejuicios sobre los abogados, como que somos unos leguleyos, tinterillos o chupasangres. Así que intentaré darle una respuesta, pero teniendo en cuenta que para nadie es un secreto que Internet está dejando a mas de un abogado “en jaque”.
Hoy en día pululan los sitios web donde se ofrecen servicios legales de manera gratuita, desde asesorías jurídicas hasta minutas para redactar contratos de todo tipo (incluso contratos de sociedad), lo que hace que el papel del abogado en la sociedad quede cada día menos claro y la gente termine por dejar sus asuntos en manos de foristas dudosos (porque en internet hasta un estudiante de primer semestre de derecho puede pasar por gran abogado) o de consultorios virtuales. Además, el colombiano tiene la manía de creer que lo sabe todo. Es que aun antes del internet, ya tu vecino te podía asesorar perfectamente en derecho y hasta en medicina.
También, para serle sincero, uno de los papeles del abogado en la sociedad es el de simplemente ser un asesor de vocabulario. Fuera de esta función, si crees que los abogados estamos ahí para arreglarte la vida en cuestiones legales estás muy equivocado. Como lo dijo alguien por ahí, “Tu defensa y tu acusador son tus acciones.”
Entonces, de qué sirve tener un abogado? aquí le doy cuatro razones por las cuales es mejor tener siempre un buen abogado a mano:
Porque usted no tiene tiempo de leer leyes y códigos: Y no, no estoy insultando su inteligencia. Pero es ingenuo creer que con todos los problemas y todos los deberes que usted debe afrontar en su vida diaria, va a tener el tiempo necesario para leer una ley o un código legal para auto asesorarse en sus negocios (ojo, no es lo mismo leer una ley que un libro). En cambio, nosotros los abogados nos preparamos para eso, para interpretar la ley, concordarla con otras leyes aplicables al caso concreto y de este modo encargarnos de protegerlo a usted y a sus intereses con base en la correcta interpretación legal que hagamos.
Porque hay asuntos donde es obligatorio tener un abogado: En efecto, la ley ordena en algunos casos darle poder a un abogado para que lo represente, como por ejemplo, a la hora de acudir ante un juez o un magistrado. En otras palabras, por más que creas que tu caso es sencillo, o que tienes la solución a la mano, necesitarás contar con un abogado. En esos casos, la función del abogado no es resolver el caso, sino simplemente darle cauce legal (es decir, surtir los trámites, presentar memoriales, cumplir con los términos legales, etc.)
Porque las asesorías gratuitas no siempre saldrán como lo esperas: Para nadie es un secreto que la economía no está para recurrir a un profesional cada vez que tenga una duda, y que los avances tecnológicos permiten consultar a cualquier profesional en cualquier parte del mundo. Pero, sabe usted qué tan confiable es ese abogado que lo asesora gratis?, Qué tan bien preparado se encuentra para hacerle frente a sus asuntos? Y lo más importante: Cómo sabe que el asesoramiento gratuito no es mas que un gancho para recomendarle la solución más costosa (un pleito legal) donde el único ganador será ese abogado que lo asesoró gratuitamente?. En cuanto a los consultorios jurídicos, no olvide que estos son meros centros de práctica de las facultades de derecho y que no están autorizados a actuar en ciertos asuntos en razón de la cuantía. Mejor dicho, recuerde que en estos casos, lo barato también puede salirle más caro.
Porque el abogado cumple una función preventiva: Aunque no seamos mas que simples asesores de vocabulario, como lo dije anteriormente, nuestra capacidad interpretativa, y la experticia que da el ejercicio de esta profesión, nos permiten conocer de antemano las posibles consecuencias negativas de sus asuntos (en términos legales) que podrían costarle muchísimo tiempo y dinero. Como lo dije anteriormente, muchos de los abogados que ofrecen asesorías gratuitas lo hacen mas como “gancho” para inducirlo a ser parte de un pleito judicial innecesario, con los gastos que ello implica. El buen abogado no sólo se encarga de interpretar las leyes para usted, sino también de aconsejarlo sobre el mejor camino a seguir en el problema que usted plantee (esto tanto en términos económicos como de cualquier tipo).
En cualquier caso, le aconsejo que se tome las cosas con calma primero. No en todos los casos es necesario consultar a un abogado (como para hacer preguntas sobre trámites o para vender una nevera, por ejemplo). Pero hay otros que si lo ameritan demasiado (como vender una casa o cualquier bien costoso). Pero al final, la decisión está en sus manos.
Cuando estaba en la universidad y le preguntaba a mis compañeros por qué habían decidido estudiar derecho, muchos de ellos respondían que lo hacían para no estudiar matemáticas puesto que sentían odio por ellas desde el colegio. Para su decepción, estaban equivocados: las matemáticas están muy presentes en el derecho.
Si bien, otros autores han agotado este tema a saciedad, eso no es impedimento para escribir este pequeño articulo, que pretende ser un elemento disuasorio para que aquellos bachilleres que quieren estudiar derecho sólo porque no les gusta las matemáticas lo piensen dos veces. Ya la carrera está muy llena de mediocres como para aceptar a otros mas (o es que acaso no es mediocre el abogado que manda a su contador a hacer las operaciones aritméticas que él no quiere hacer, porque nunca lo aprendió?). Mejor dicho, con los que hay, hay de sobra.
Para ser justos, las matemáticas, en el sentido de operaciones aritméticas, no están presentes en todas las ramas del derecho ni en todas las actuaciones judiciales. Pero es innegable que la lógica matemática está presente, muy presente, en el quehacer de los juristas del planeta. Esto es debido a que el análisis de muchos argumentos requieren de una gran dosis de lógica para deducir si son falacias o si son correctos, mas aun si con esos argumentos se quiere convencer a un juez. Además, no se debe olvidar que la ley y la constitución, como grandes fuentes del derecho, se convierten en axiomas que sirven para demostrar, o establecer, otras “formulas” de actuación judicial.
No me extenderé con la relación entre lógica matemática y derecho, ya que el doctor Alejandro Martín Maldonado lo hizo muy bien en este articulo, el cual pueden leer aquí. Si usted, querido lector, quiere estudiar derecho y quieren profundizar sobre su relación con las matemáticas, lo invito a leer dicho articulo. También si usted es un abogado en ejercicio que quiere mejorar su relación con las matemáticas y, de paso, dejar de lado viejos prejuicios sobre esta ciencia.
Actualización: Como me dicen que hay un problema con el artículo del Dr. Alejandro Martín Maldonado, voy a dejar una copiaen scribd.
Ahora, en cuanto a las operaciones aritméticas a realizar en el derecho, he realizado una lista de las ramas del derecho para las cuales es importante tener muy claro lo que se aprendió en el colegio sobre matemáticas, y al lado de cada rama del derecho se encuentra la situación para la cual es necesario echar mano de las matemáticas. Si alguien no está de acuerdo o quiere agregar algo a esta lista, me lo hace saber a través de un comentario a esta entrada:
Derecho penal
En derecho penal, las matemáticas son importantes para establecer estas situaciones:
Dosificación punitiva (art 54-62 CP): la dosificación punitiva es la herramienta que le permite al juez determinar la pena que debe imponer a un reo, ya que en Colombia las penas no son fijas, sino que estas se basan en un sistema de mínimos y máximos que deben establecerse en cuatro cuartos para determinar el ámbito punitivo de movilidad. De este modo, la pena va aumentando o va disminuyendo dentro de esos cuatro cuartos, de acuerdo a los atenuantes o agravantes que se presenten en cada caso. Traducción: operaciones aritméticas.
Delitos de alteración y modificación de calidad, cantidad, peso o medida; agiotaje y usura: Especialmente en este último, donde su existencia depende de una fórmula matemática.
Derecho laboral y derecho de seguridad social:
Liquidación de monto de prestaciones sociales (cesantías, prima semestral, etc…) e indemnización por despido sin justa causa.
Liquidación de monto de pensiones de vejez, invalidez y muerte.
En laboral, determinar ese monto es necesario para establecer la cuantía de la demanda. Si no están dichas liquidaciones en una demanda, lo más probable es que el juez la inadmita.
Derecho de familia y sucesiones:
Liquidación de los bienes de la sociedad conyugal o del un fallecido.
Derecho tributario:
Esta es sin duda la rama del derecho donde más se utilizan las matemáticas. El sólo nombre lo dice.
Otras ramas del derecho:
Derecho financiero, derecho económico, derecho civil (procesos ejecutivos), derecho marítimo y aeronáutico (determinación de fletes, mas que todo)
Y las matemáticas también se necesitan para algo demasiado importante para un abogado: cobrar sus honorarios. Es importante porque los abogados no vivimos del aire y, a menos que sea un monje budista o un romántico sin remedio, nadie estudia una carrera para hacer caridad. Además, como decía un sabio español llamado Sancho Panza “oficio que no da de comer a su dueño no vale dos habas”.
Luego, si no sabes matemáticas, como piensas cobrar? cómo vas a liquidar correctamente las facturas y cómo vas a sacar el porcentaje que te corresponde por haber ganado un proceso? Vas a llamar al contador?
En resumen, las matemáticas están en todas partes, también en el derecho. Así que ser abogado ya no es excusa para no repasar esos apuntes de bachillerato y mejorar las habilidades matemáticas, para ser mejores abogados.
La pregunta es pertinente a raíz de las dificultades técnicas que los abogados caleños experimentamos para el ejercicio de la abogacía desde el atentado terrorista que semidestruyó el tan odiado edificio donde la rama judicial tenía su sede en Cali. Desde ese día tan negro hemos visto cómo el lugar de trabajo de los jueces y sus empleados se reducen a incómodos apartamentos donde da lo mismo apilar los procesos en baños o en lavaderos que en cocinas. Y hemos visto como nuestro espacio vital se ve dramáticamente reducido en dichos lugares a la hora de ir a consultar por nuestros procesos.
Puede que como seres humanos, los abogados caleños nos adaptemos a este tipo de dificultades, pero estas no son un factor determinante para responder a la pregunta planteada en el titulo de esta entrada. ¿Es difícil ser abogado en Cali?, es una pregunta que encierra un trasfondo subjetivo porque cada quien la responderá de acuerdo a como le haya ido en el baile. Puedes ser un abogado exitoso en esta ciudad y tener buenos contactos que te faciliten la práctica legal (sobre todo a la hora de conseguir y retener los clientes), y por consiguiente, decir que es fácil ser abogado en esta ciudad. Por otro lado, puedes ser un abogado que esté pasando por un momento difícil y es seguro que tu respuesta será negativa. Pero intentemos responderla a partir de puntos comunes. Para empezar, qué aspectos hacen fácil, o difícil, la practica del derecho en Cali?. Un aspecto de gran importancia es el mercado mismo. En este caso, en Cali nos enfrentamos a un mercado jurídico conformado por una ciudad con el 85% de sus ciudadanos en la pobreza. Esto significa que existen consumidores de servicios jurídicos en potencia que desean demandar estos servicios pero que probablemente no podrán, ni querrán, costearlos. Por otro lado, encontramos algo pintoresco en este mercado, y es que la gente de alguna forma sabe mucho de derecho (o creen que saben), lo cual juega en contra de los abogados sencillamente porque estamos perdiendo unos clientes potenciales por el sólo hecho de que estos preferirán consultarle sus asuntos a un vecino que a quien estudió para resolverlos más eficientemente, o bien, se fiarán de conocimientos previos a partir de experiencias personales o de conocidos. De este modo, estamos frente a un mercado que no valorará a los abogados porque subestiman su función en la sociedad, al creer que somos simples seres que hacen lo que ellos ya sabían hacer de antemano (y la lógica es simple: si lo se hacer de antemano, por qué pagar por ello?) Un segundo factor que juega en contra del ejercicio de la profesión en Cali se debe a los abogados mismos. En mi caso particular he detectado que los abogados en lugar de convertirse en apoyo para sus colegas (al estilo de los médicos) muchas veces se terminan convirtiendo en piedras en el zapato para ellos, en muchos de esos casos es debido a que se sienten amenazados y temen perder potenciales clientes (o clientes ya establecidos). El mismo ejercicio de la profesión no ayuda, ya que los más apasionados ven el ejercicio del derecho como una batalla campal entre dos partes, se apasionan en exceso y ven a sus colegas de la contraparte como enemigos a derrotar sin importar a qué clase de tácticas non sanctas se recurra, incluso aun más allá del marco del proceso en especifico. Tal vez esto ocurra en otras partes del país, pero en Cali esto parece profundizarse aun mas quizá por lo pequeño que resulta ser el mercado para los abogados, como se dio a entender anteriormente. Un tercer factor que está relacionado con el segundo, y que juega un papel ambivalente a la hora de responder nuestra pregunta, es la rosca que va acompañada con arribismo. No se cómo sea este aspecto en otras ciudades, pero en Cali se le da un excesivo valor a los contactos personales y a pretender pagar favores a personas que no suelen ser las más calificadas para asumir un determinado proceso judicial. No es que sea malo tener buenos contactos y mantener cerca a aquellos que puedan ayudarnos en el futuro, ya que eso facilita el ejercicio del derecho enormemente, pero si abusas excesivamente de esos contactos, terminarás creando un circulo cerrado que terminará jugando en tu contra tarde o temprano, dado que se corre el riesgo de caer en situaciones no éticas con tal de tener contento a ese amigo que alguna vez te ayudó o que le dio trabajo a ese sobrino que estaba mal ubicado. Este mismo aspecto juega en contra de aquellos abogados que, no obstante sus grandes conocimientos y preparación impecable, desafortunadamente no cuentan con la palanca necesaria para ubicarse en esta ciudad. El triste resultado de todo esto es que Cali termina convirtiéndose en una ciudad donde para ejercer el derecho de una forma más cómoda tienes que ser amigo de X o Y persona, dejando de lado la meritocracia en detrimento de la calidad de los servicios ofrecidos. Finalmente, el gran aspecto que juega en contra del ejercicio de la abogacía (y aquí no sólo hablo de Cali sino de toda Colombia), es el articulo 31 núm. 1 de la Ley 1123 de 2007. En mi opinión, considerar la creatividad como una falta al decoro profesional contribuye a que el ejercicio de la profesión sea difícil en una ciudad puesto que no se logra atraer clientes de forma efectiva. A diferencia de los cirujanos estéticos, el abogado simplemente no puede pagar por un anuncio creativo en una revista o por un volante llamativo simplemente porque este articulo se lo prohíbe. Y cuál es el resultado lamentable de esto? que la creatividad en esta carrera se ve castrada en este aspecto, limitando la promoción de nuestras habilidades como abogados a un escueto y gris clasificado en un periódico que la gente muchas veces no lee, dejando en las tinieblas las habilidades de aquellos abogados que no son arribistas y haciendo más difícil posicionarse en el mercado caleño (entre otras cosas, un mercado que suele ser más propenso a darle valor a aquello que tiene una publicidad más creativa, directa y colorida). Entonces, es difícil ser abogado en Cali? En mi opinión personal, depende. Pero no depende de la rosca ni de la suerte ni de si saliste de esta universidad o la otra. Eso depende enteramente de usted, señor abogado, de la forma en que esté afrontando los tiempos difíciles, de la forma en que sortee los obstáculos socio legales que tenemos para ejercer nuestra profesión con decoro, de la forma en que esté tratando a los muchos o pocos clientes que usted tenga. En este sentido, nuestra creatividad como abogados juega un papel clave a la hora de desenvolvernos profesionalmente de forma más fácil en esta ciudad. Porque cuando las cosas se hacen bien hechas, y en un marco de ética y de respeto, es imposible que las cosas no se faciliten para usted. En cualquier caso, querido lector, esta pregunta también se responderá con sus opiniones y experiencias personales al respecto. No dude en compartirlas, por lo tanto. Buena suerte.