Sobre la forma de publicitarse de algunos abogados.

Para quienes no lo sabían, el Código Disciplinario del abogado sanciona cierto tipo de publicidad por su ausencia de decoro, lo que a prima facie podría meter en problemas a muchos abogados y, en el peor de los casos, dejaría sin trabajo a más de una empresa de marketing.

Siempre tuve mis dudas de que dicha prohibición se pudiera aplicar tan a la ligera, es por ello que me di a la tarea de investigar y encontré este espectacular artículo del Doctor Sergio Rojas Quiñones, del Grupo de Investigación el Derecho Privado de la Universidad Javeriana:

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El autodiagnóstico judicial y 5 formas en que los abogados pueden luchar contra esta práctica.

Así como le ocurre a los médicos, es común que en el mundo jurídico te encuentres con clientes que, como es típico de la raza humana, se creen especialistas en derecho y llegan a tu oficina con la solución a su caso (en mi caso, lo hacen vía email), esperando que el abogado simplemente les presente una cotización para la aplicación de esa solución, como si es que nosotros los abogados fuéramos una ferretería.

En lo personal, esto me molesta muchísimo porque demuestra que la percepción que tiene la gente sobre el papel de un abogado en la sociedad es tan pobre y está tan distorsionada que muchas personas nos ven como simples tramitadores. Incluso, en su momento yo mismo caí en esa trampa cuando recién estaba comenzando mi carrera.

Además, pone en evidencia un problema del cual, aparentemente, nadie habla y que es tan grave como el autodiagnóstico médico (guardadas las proporciones, claro): El autodiagnóstico judicial (ta, ta, TAAAA!!!)

El autodiagnóstico judicial es la práctica consistente en encontrar por cuenta propia la solución a los problemas jurídicos que usted mismo identificó (independientemente de si lo hizo bien o mal), por lo general aplicando conocimientos que se recogieron en Internet o en consejos de vecinos. Aparentemente es una práctica inofensiva y que, incluso, demostraría que las personas en Colombia conocen plenamente sus derechos y sólo les falta la tarjeta profesional para ser abogados, pero cierto es que esto no aplica a todas las personas y muchas de ellas simplemente pretenden extrapolar soluciones de un caso concreto a su caso particular sin detenerse a pensar en las circunstancias que rodearon esa solución.

Además, al igual que cualquier autodiagnóstico, quienes lo realizan suelen sobreestimar lo que tienen en común sus problemas jurídicos con procesos legales largos y tediosos. Es decir, se aplican para sí mismos la solución judicial más larga y costosa  para su problema y luego buscan qué abogado les cobra más económico aplicarla.

Y ahí es donde empiezan los problemas porque existen abogados que caen en ese juego tan indigno y estúpido al que juegan algunos clientes. Sea por necesidad o por exceso de confianza, muchos abogados en Colombia juegan a ofrecer precios casi que irrisorios para captar a ese cliente y representarlo en el proceso que el mismo cliente le dijo que aplicara, a pesar de que el abogado, como profesional experto en la materia, es quien se encontraba más capacitado para definir las acciones a realizar. Y de manera predecible, el abogado terminará dándose cuenta por el camino que, por lo general, la solución que el cliente planteó no era la indicada y que por ese mismo precio irrisorio que le cobró terminará amarrado a un proceso que puede durar años.

Formas en que los abogados pueden luchar contra esta práctica.

ADVERTENCIA: El presente segmento está enfocado para abogados y podría parecerte denso si eres un lector muggle no abogado. En ese caso lo invito a dejar de leer y en su lugar puede entretenerse viendo estas bonitas fotos de los Fiordos noruegos. Ahora, si quiere seguir leyendo entonces lo felicito por querer aprender cada día más del mundo del derecho.

Razones por las cuales un abogado debe de desincentivar esta práctica son muchísimas, pero las principales son simplemente dos: 1. Con el debido respeto de la inteligencia de los clientes, pero el Abogado es el experto y es quien debe de definir las estrategias legales a aplicar.  2. porque en caso de aplicar la solución producto del autodiagnóstico judicial que se hizo el cliente, y de presentarse problemas por esto, el único responsable será el abogado, tanto disciplinaria como penalmente en algunos casos.

¿Pero cuáles son las formas en que las cuales los abogados podemos luchar contra ellas? Bueno, intentaré responder a esa pregunta desde mi experiencia, con esta lista:

  1. Analice exhaustivamente las preguntas de su cliente donde las únicas respuestas posibles son “si” o “no”: Con ese tipo de preguntas el cliente sólo busca confirmar algo que ya cree saber, y sólo es admisible una pregunta de ese tipo si el abogado ya le ha indicado al cliente cuál es el diagnostico de su caso. Si lo hace antes es importante que siga leyendo esta lista.
  2. Pida un recuento del caso, es decir, que le cuente toda la historia: Esto es de suma importancia porque en un recuento del caso se develarán detalles que el cliente no tuvo en cuenta para auto diagnosticarse, pero que son de suma importancia para un estudio jurídico del caso. Es importante que usted como abogado no deje ningún detalle al azar por más mínimo que sea.
  3. Pregúntele al cliente por qué cree que esa es la solución a su caso: En muchos casos, puede que el cliente haya llegado a usted asesorado previamente de otro abogado (en cuyo caso debe de preguntarle por qué el abogado le recomendó esa solución y analizar usted si de verdad esa solución es la correcta). Pero en otros casos, con esta simple pregunta, se dejará en evidencia que el cliente simplemente se autodiagnosticó y que lo hizo mal. Se esperan respuestas tipo “porque a un fulanito le funcionó” o “porque lo vi en internet”.
  4. Siempre deje en claro que cada solución puede variar dependiendo de cada caso en concreto: Y es que aunque muchos casos sean iguales en apariencia, existen pequeños detalles que pueden cambiar la solución de forma drástica. Por ejemplo, existen entidades financieras que te retiran de las Centrales de riesgo, después de cumplido el periodo máximo de permanencia, con un simple derecho de petición. Pero existen otras a las cuales esa solución no les vale. Si el cliente tiene deudas con una de esas entidades y le pide que le diga cuanto vale redactar el derecho de petición, y usted como abogado cae en esa trampa, es mejor que vaya pensando en las excusas que le dará al cliente y ruegue porque le crean.
  5. Si la solución del cliente es la correcta, sea enfático con los costos y su justificación: Usted debe de explicarle al cliente porqué cobra lo que cobra, ya que nadie invertirá su dinero en un profesional que no le inspire confianza ni en una solución que sólo complique más su problema. No obstante, el abogado debe de dejarle muy en claro al cliente que existen procesos COSTOSOS, y que el hecho de que existan abogados que cobren barato esos conceptos no les quita lo costoso.

Ahora bien, si el cliente insiste en que se aplique su autodiagnóstico a pesar de que el estudio del caso reveló que esa no era la solución, o si el cliente insiste en buscar a un abogado más “económico”, entonces déjelo ir: Créame que no hay nada más molesto para un profesional que el cliente pase a convertirse en un jefe y empiece a decirle cómo hacer su propio trabajo.

En cuanto a los clientes que les gusta contratar abogados por baratos, lo mejor es desearles suerte para que no se encuentren con cualquier rábula de los que pululan por el mundo cobrando barato y prostituyendo la profesión por ahí derecho. Pero eso sí, tenga la certeza de que si al cliente le va mal con ese tipo de abogados, volverá a usted y le pagará lo justo.

7 Consejos para abogados.

phoenix dwrighTodos estos consejos los he reunido a partir de la experiencia adquirida como abogado en estos 3 años que llevo de ejercicio (recuerde que me gradué en 2010), bien sea a patir de cosas que he visto como también de cosas que he vivido directa o indirectamente, y los comparto con ustedes para que no cometan los mismo errores o bien, para que sea mejor abogado. Enjoy!

Consejos para abogados No. 1: Un error común de muchos abogados es el pretender imponer a sus clientes su conjunto de creencias y valores, de tal suerte que sus recomendaciones prácticas se limitan a decirle "haga esto" o "no haga esto" y simplemente porque la Ley lo dice y es lo que le parece correcto a ese abogado según su ética. En muchas ocasiones, lo que usted como abogado crea que es la solución correcta en realidad no le sirve al cliente, ya que él paga no para que le digan lo que debe hacer, sino para que el abogado le explique las implicaciones de LO QUE QUIERE hacer.

Consejos para abogados No. 2: todos lo casos tienes varios posibles escenarios y varias implicaciones en otras ramas del derecho. Exploralos todos.

Consejos para abogados No. 3: Aprenda a escuchar. En serio, aprenda a escuchar.

Consejos para abogados No. 4: No se iguale con otros abogados ni los insulte, así lo estén provocando. Un abogado que recurre a los insultos y a la humillación de la contraparte para ganar un caso, no sólo perderá el caso, sino que demostrará que es una basura humana.

Consejos para abogados No. 5: aunque sepa que va a ganar el caso, no celebre antes de tiempo, ni mucho menos cuente con el dinero de esos honorarios. No sea wevón

Consejos para abogados No. 6: Nunca le de cariñitos a un funcionario de juzgado para que haga las cosas. No porque sea un delito, sino porque ese funcionario se acostumbrará tanto a recibirle sus cariñitos que al final lo convertirá en su "bitch" económica y le sacará dinero hasta el fin de los tiempos.

Consejos para abogados No. 7: Y por último, jamás subestime a un abogado más joven que usted porque esos saben mas de teoría a pesar de su falta de práctica. Y tampoco subestime a un abogado más viejo, por lo contrario.

¿Cómo cobra un abogado?

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Esta pregunta no sólo se la hace todo recién egresado de la carrea de derecho que se dedique al litigio, pero también todo cliente potencial. Así que me daré a la tarea de ilustrarlos.

¿Cómo cobrar? es una pregunta compleja. Y no sólo para el abogado recién egresado, sino también para el abogado veterano que tiene en cuenta que es consiente que su trabajo también se rige por las fuerzas del mercado. Incluso esta pregunta no se responde con los pronunciamientos del Consejo Superior de la Judicatura, que en su jurisprudencia ha dejado en claro los criterios que debe tener en cuenta un abogado para cobrar:

    • Trabajo Efectivamente desplegado
    • Prestigio del abogado
    • Complejidad del asunto
    • el monto o la cuantía de la pretensión
    • la capacidad económica del cliente
    • la voluntad contractual de las partes

Personalmente, esto que dijo el Consejo Superior de la Judicatura me parece que es BASURA. ¿la razón? porque todos esos criterios son contradictorios entre sí (el trabajo efectivamente desplegado es ambiguo porque hasta una simple firma puede tener efectos a futuro para el abogado, la cuantía de la pretensión no determina la complejidad del asunto, el prestigio del abogado no garantiza que sea bueno ni existe una forma de medir este factor), no corresponden a la realidad económica ni responden al contexto en el que actúa el abogado (no es lo mismo un abogado prestigioso que tiene la oficina en el garaje de la casa al abogado desconocido que tiene una oficina en el Centro de la ciudad, y en el caso de Cali, no es lo mismo un abogado con carro que sin él, aunque parezca absurdo).

Incluso, estos criterios que expone el Consejo Superior de la Judicatura son tan basura, que la misma Entidad lo reconoce en cierto modo que es basura y termina diciendo al final que siempre se privilegiará la voluntad contractual de las partes.

En resumen: el abogado cobra como se le da la gana, y es libre de negociar las tarifas con el cliente si este siente que no las puede pagar. Suena rudo lo que dije, pero es la verdad.

¿Pero entoces, cómo cobran ustedes los abogados?

Por mi experiencia, estas son las formas que he conocido hasta ahora que utilizan los abogados para cobrar sus honorarios:

1. Basándose en la tarifas que determina algún Colegio de Abogados: Normalmente, esas tarifas suelen ser las de Conalbos o las de Confecol. Las de Conalbos, las puede encontrar actualizadas en esta pagina web, pero en lo personal son bastante ambiguas, ya que no se sabe si son tarifas techo o si son tarifas mínimas. Eso sin contar con que rayan en lo absurdo (por ejemplo, al referirse a las consultas civiles, establece que la consulta verbal cuesta el 50% de un salario mínimo, que al sol de hoy vienen siendo $294.750).

En cuanto a las tarifas de Confecol (la confederación colombiana de abogados. No confundir con cierta entidad pseudocientífica), estas las puede consultar aquí. Sin embargo, si bien estas son un poco mas laxas que las de Conalbos, al parecer no han sido actualizadas desde el año 2008 y Confecol aparentemente ya no existe.

Es bueno basarse en estas tarifas si a usted le llega un proceso complejo y no sabe cómo cobrar por él, ya que en ambos documentos aparece una lista de cómo cobrar en una serie de procesos judiciales que van desde simples procesos ejecutivos singulares hasta sucesiones intestadas o desenglobe de lotes.

No obstante, mi recomendación es que usted utilice estas tarifas SÓLO COMO UNA GUÍA, mas no cobre lo mismo que ahí aparece, ya que como ya vimos, muchas de esas tarifas rayan en lo absurdo.

2. Cuota Litis: es un porcentaje sobre las pretensiones, que NUNCA debe pasar del 50% (es mas, ni debería de pasar del 40%, pero hay abogados que cobran el 50% y hay gente que los paga). Esta es ideal para procesos que usted sabe que va a ganar, que el demandado es solvente (mas si ese demandado es el Estado) y/o cuando su cliente no tiene dinero para pagarle por adelantado.

3. Tarifa fija: Cobrar una suma fija por el negocio. Aquí juegan las formas de pago que van desde cuotas mensuales, hasta porcentajes dependiendo de la labor realizada.

Aquí le recomiendo algo: Esta forma de cobrar depende de si usted cobra por representar un proceso o si usted cobra por algún trámite. Si cobra por un proceso, le recomiendo cobrar en cuotas el valor de sus honorarios (ya sea por cada instancia, o en cuotas mensuales). Pero si cobrar por algún trámite (notarial, municipal, etc.), le recomiendo cobrar la mitad al iniciar y la otra al terminar. Y ojo, no entregue ningún documento a menos que su cliente efectivamente le pague.

4. Prima de éxito: es básicamente la cuota Litis combinada con una tarifa fija. Aquí usted cobra la tarifa fija para hacerse cargo del proceso, pero cobra la cuota Litis en caso de que lo gane. Si lo pierde, entonces no cobra esa Cuota.

5. Cobrar sobre las costas: Las costas son como un reconocimiento económico que le hace el Juzgado a la contraparte que ganó un proceso o las excepciones previas. Esas costas las tiene que pagar el demandado y normalmente se fijan mediante un Auto o una Sentencia, las cuales prestan mérito ejecutivo. Algunos abogados suelen cobrar sólo sobre este rubro, lo cual sólo recomiendo en procesos ejecutivos y si las pretensiones son altas (y obviamente, si el demandado tiene dinero para pagarlas)

6. Trueque: Esto es insólito, pero aunque usted no lo crea, hay abogados que cobran así. En esta modalidad el cliente, que no tiene con qué pagar, le paga al abogado en especies, entregándoles desde bienes suntuosos como joyas, hasta carros. Incluso algunos le prestan a los abogados la tarjeta de crédito para que use todo el cupo disponible en su favor, siendo sus honorario todo lo que pueda comprar con esa tarjeta.

Esta modalidad es ideal para personas a las que poco o nada les importa el qué dirán, ya que algunos abogados y gente del común tienen a los abogados en un pedestal tal, que les parece poco decoroso que un profesional del derecho cobre mediante una modalidad tan prehistórica.

En lo personal no tendría problema con esta modalidad siempre que se trate de bienes que pueda vender rápido o que necesite comprar. Además, es la mejor forma de no pagar impuestos sobre los honorarios recibidos.

7. Formas non sanctas e ilegales: Esta es aun más insólita y asquerosa, y no me referiré a ella. Sólo se la dejo a su imaginación y no diré mas aparte de que el abogado o abogada que cobre de esa forma no merece ser abogado.

8. Facturación por hora: Esta es la más común de cobrar en buffets de abogados grandes o de abogados muy prestigiosos. Aquí, usted le cobra a su cliente una suma de dinero (digamos, $6.000) por cada hora o fracción que usted le dedique A TODOS SUS CASOS, sin importar de qué se trate. 

Aquí el abogado cobra hasta por hablar con el cliente por teléfono. Obviamente, su gestión debe de estar bien detallada y debe exigirse su pago mediante una factura legalmente constituida, que prestará mérito ejecutivo. Ojo, esa factura no sólo incluye las horas facturadas, sino todo lo que el abogado se haya gastado para hacerse cargo de su caso, como los transportes o las fotocopias.

Esta tarifa, en lo personal, me parece un poco abusiva pero es la mejor forma de cobrarle a clientes que son molestos para ciertos abogados, como aquellos que llaman para preguntar bobadas a horas impertinentes, o para aquellos clientes que les gusta convertir una simple consulta en una epopeya digna de Homero.

¿Y qué hago si siento que mi abogado me está cobrando demasiado por mis servicios?

En este caso, usted como cliente puede denunciar a su abogado ante el Consejo Superior de la Judicatura, quienes mediante una investigación determinarán si hubo un cobro excesivo, en cuyo caso su abogado podría ser condenado a devolver lo pagado en exceso, fuera de que sería sancionado. 

AÑADIDO EL 7 DE ENERO DE 2015: También, dentro del proceso que esté tramitando, tanto el abogado como el cliente pueden iniciar un incidente de regulación de honorarios en caso de que alguno de los dos considere excesivo, o bien, muy poco, lo que se pactó.

Nuevo reemplazo de las CTA: Las SAS

20110804.contratacion-directa Fuente de la imagen: Actualicese.com

ACTUALIZACIÓN AL 16 DE NOVIEMBRE DE 2015: El congreso acaba de cerrar la puerta a la intermediación laboral de manera definitiva. Más información aquí: http://www.elespectador.com/noticias/politica/ley-quedara-prohibido-contratar-traves-de-cooperativas-articulo-389911

El Plan Nacional de Desarrollo cierra de tajo la contratación laboral a través de las Cooperativas de Trabajo Asociado (CTA), la cual se presta para muchos fraudes y abusos por parte de empleadores inescrupulosos que utilizan esta útil y noble figura para ahorrarse unos pesos a costa del bienestar de los empleados, que son el motor de la empresa. (a menos que el empleador sea un pulpo gigante que pueda hacer varias cosas a la vez por su cuenta).

Desde el pasado 16 de Junio este nuevo plan de desarrollo (Ley 1450 de 2011) establece una serie de sancione para aquellos empleadores que contraten a sus empleados a través de CTAs, la cual es una medida que, personalmente, celebro.

Sin embargo, como dice el dicho, hecha la regla hecha la trampa: Ahora las empresas están creando SAS en reemplazo de sus CTA.

La figura consiste en crear un servicio de intermediación laboral (permitido en el Código Sustantivo del Trabajo y en la Ley 50 de 1990 como ETS) a través de esta forma societaria, que es la más flexible jamás creada en el país, de modo que el empleador “contrata” su personal a través de la SAS y se ahorra mucho dinero en nómina al no tener que pagar parafiscales ni otras prestaciones sociales a sus empleados.

Lo que no saben estos avivatos, es que la Ley 1429 de 2010 prohibió cualquier forma de contratación irregular como esta, so pena de multa de hasta 5 mil salarios mínimos, sin contar con que las ETS (empresas de servicio temporal) están muy reguladas por la Ley 50 de 1990.

Pero por qué hay empleadores que se arriesgan a contratar a sus empleados de esta manera?. En mi opinión, esto ocurre porque los empleados no denuncian, y aun denunciando, se exponen a ser despedidos o a que su denuncia caiga en la burocracia del Ministerio de Protección social.

Acabar con esta modalidad fraudulenta para contratar empleados es muy fácil, pero mientras el estado no dote de más recursos a los organismos encargados de controlar y sancionar a las empresas que hagan esto, esto nunca se acabará.

Estoy desempleado (a), pero mi banco me exige que le pague. Qué hago?

deudora Esta es, sin lugar a dudas, una situación muy común en Colombia (y tal vez en todo  el mundo, por cuenta de la crisis económica). Y también es muy común que el deudor piense que el banco es omnipotente y que puede quitarle lo poco que le queda sólo porque él no está en condiciones de pagarles. Y es ahí donde se equivocan los deudores.

Para empezar, el deudor tiene que entender que tiene derechos a pesar de que se encuentre en esa situación. El mismo sentido común indica que es una injusticia que una persona, que perdió su trabajo, deba cumplir con sus deberes crediticios en las mismas condiciones en las cuales lo venía haciendo. Esos derechos, por tanto, no deben ser pisoteados por NADIE, por más poder que tenga el banco.

En segundo lugar, las obligaciones crediticias se rigen por unas leyes muy claras que nadie debe desconocer. Estas leyes rigen desde el momento en que el banco y usted celebran el contrato de mutuo, hasta que una de las partes decide incumplirlo.

Además, muchos de esos créditos que otorgan los bancos violan esas mismas leyes, y en muchos casos, los derechos de los deudores. Esto hace que en muchos casos exista una solución más equitativa y acorde a su situación que aquellas que proponen los bancos normalmente: pagar con la deuda refinanciada (con una tasa de interés más alta, que la hace impagable a largo plazo) o vender lo poco que le quede sin remedio.

Entonces, si esos derechos están presentes, y esas leyes rigen este tipo de obligaciones, por qué los bancos hacen lo que quieren con los usuarios? R/ Porque el deudor lo permite. Si usted como deudor se deja intimidar por las llamadas de los bancos, y si pone como prioridad esas deudas en lugar de su propia subsistencia, entonces estas entidades lo pisotearán fácilmente y no habrá nada que usted pueda hacer.

Por eso, mi invitación es a asesorarse de un buen abogado si se encuentra en esta situación. Lo más recomendable es hacerlo antes de hablar con el banco.

 

Cuatro razones para contratar a un abogado

destruccion-documental-una-cuestion-de-confianza ¿Dé qué sirve tener un abogado? Creo que más de uno se ha hecho esta pregunta alguna vez, y tal vez no haya tenido una respuesta muy clara si aquel que la responde saca a relucir sus prejuicios sobre los abogados, como que somos unos leguleyos, tinterillos o chupasangres. Así que intentaré darle una respuesta, pero teniendo en cuenta que para nadie es un secreto que Internet está dejando a mas de un abogado “en jaque”.

Hoy en día pululan los sitios web donde se ofrecen servicios legales de manera gratuita, desde asesorías jurídicas hasta minutas para redactar contratos de todo tipo (incluso contratos de sociedad), lo que hace que el papel del abogado en la sociedad quede cada día menos claro y la gente termine por dejar sus asuntos en manos de foristas dudosos (porque en internet hasta un estudiante de primer semestre de derecho puede pasar por gran abogado) o de consultorios virtuales. Además, el colombiano tiene la manía de creer que lo sabe todo. Es que aun antes del internet, ya tu vecino te podía asesorar perfectamente en derecho y hasta en medicina.

También, para serle sincero, uno de los papeles del abogado en la sociedad es el de simplemente ser un asesor de vocabulario. Fuera de esta función, si crees que los abogados estamos ahí para arreglarte la vida en cuestiones legales estás muy equivocado. Como lo dijo alguien por ahí, “Tu defensa y tu acusador son tus acciones.”

Entonces, de qué sirve tener un abogado? aquí le doy cuatro razones por las cuales es mejor tener siempre un buen abogado a mano:

  1. Porque usted no tiene tiempo de leer leyes y códigos: Y no, no estoy insultando su inteligencia. Pero es ingenuo creer que con todos los problemas y todos los deberes que usted debe afrontar en su vida diaria, va a tener el tiempo necesario para leer una ley o un código legal para auto asesorarse en sus negocios (ojo, no es lo mismo leer una ley que un libro). En cambio, nosotros los abogados nos preparamos para eso, para interpretar la ley, concordarla con otras leyes aplicables al caso concreto y de este modo encargarnos de protegerlo a usted y a sus intereses con base en la correcta interpretación legal que hagamos.
  2. Porque hay asuntos donde es obligatorio tener un abogado: En efecto, la ley ordena en algunos casos darle poder a un abogado para que lo represente, como por ejemplo, a la hora de acudir ante un juez o un magistrado. En otras palabras, por más que creas que tu caso es sencillo, o que tienes la solución a la mano, necesitarás contar con un abogado. En esos casos, la función del abogado no es resolver el caso, sino simplemente darle cauce legal (es decir, surtir los trámites, presentar memoriales, cumplir con los términos legales, etc.)
  3. Porque las asesorías gratuitas no siempre saldrán como lo esperas: Para nadie es un secreto que la economía no está para recurrir a un profesional cada vez que tenga una duda, y que los avances tecnológicos permiten consultar a cualquier profesional en cualquier parte del mundo. Pero, sabe usted qué tan confiable es ese abogado que lo asesora gratis?, Qué tan bien preparado se encuentra para hacerle frente a sus asuntos? Y lo más importante: Cómo sabe que el asesoramiento gratuito no es mas que un gancho para recomendarle la solución más costosa (un pleito legal) donde el único ganador será ese abogado que lo asesoró gratuitamente?. En cuanto a los consultorios jurídicos, no olvide que estos son meros centros de práctica de las facultades de derecho y que no están autorizados a actuar en ciertos asuntos en razón de la cuantía. Mejor dicho, recuerde que en estos casos, lo barato también puede salirle más caro.
  4. Porque el abogado cumple una función preventiva: Aunque no seamos mas que simples asesores de vocabulario, como lo dije anteriormente, nuestra capacidad interpretativa, y la experticia que da el ejercicio de esta profesión, nos permiten conocer de antemano las posibles consecuencias negativas de sus asuntos (en términos legales) que podrían costarle muchísimo tiempo y dinero. Como lo dije anteriormente, muchos de los abogados que ofrecen asesorías gratuitas lo hacen mas como “gancho” para inducirlo a ser parte de un pleito judicial innecesario, con los gastos que ello implica. El buen abogado no sólo se encarga de interpretar las leyes para usted, sino también de aconsejarlo sobre el mejor camino a seguir en el problema que usted plantee (esto tanto en términos económicos como de cualquier tipo).

En cualquier caso, le aconsejo que se tome las cosas con calma primero. No en todos los casos es necesario consultar a un abogado (como para hacer preguntas sobre trámites o para vender una nevera, por ejemplo). Pero hay otros que si lo ameritan demasiado (como vender una casa o cualquier bien costoso). Pero al final, la decisión está en sus manos.