honorarios de abogados - Cinco deudas que debe pagar, sí o sí.
Insolvencia

Cinco deudas que debe pagar, sí o sí.

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Este artículo también está disponible en formato podcast.

En los 9 años que tiene este blog, he dejado claro que hay deudas que, desde un punto de vista eminentemente jurídico, no es conveniente pagar, bien sea porque se espera que prescriban o bien sea porque ya prescribieron. En todo caso, el pago interrumpe la prescripción o se hace innecesario si lo que se quiere es eliminar el reporte negativo.

Y aunque todas las deudas prescriben, quien aspire a la prescripción debería partir de un análisis a partir del derecho económico para saber qué le conviene más: Dejar que la deuda prescriba, y alegar la prescripción en un juzgado, o pagarla. Esto es importante, porque el término de prescripción de una obligación es, en promedio, cinco años, y en ese tiempo la vida da muchas vueltas. ¿Qué le garantiza a usted que mañana le salga un buen negocio, pero que no puede aprovechar porque está reportado? ¿Qué le garantiza que, al radicar el proceso declarativo de prescripción extintiva, lo va a ganar? Y como su abogado no es adivino, y las finanzas personales no se deben manejar como emociones, es que hoy les quiero presentar esta lista de deudas que usted, POR NADA DEL MUNDO, debe de dejar de pagar, ya que los problemas en los que se meterá para alegar su prescripción, no compensan en absoluto las ventajas de seguirlas pagando.

Y aclaro: Si no tiene, literalmente, NADA de dinero para pagar las deudas, puede que lo que le voy a contar le parezca absurdo. Por ello, aclaro que:

  1. Este artículo aplica para personas que todavía cuenten con una forma de pagar las deudas a corto plazo, con el fin de que den prioridad a estas frente a otras deudas.
  2. Este artículo busca que, una vez las personas tengan dinero, comiencen con el pago de estas obligaciones, dada la gravedad de sus consecuencias.
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Primera deuda que debe pagar: Los alimentos a menores de edad.

Los alimentos en favor de menores de edad son la deuda más peligrosa que un deudor puede tener, ya que son de los pocos créditos que tienen derecho a embargar el 50% del salario del deudor (así se gane el mínimo), embargar el 50% de la pensión de vejez y la totalidad del dinero disponible en una cuenta de ahorros (que recordemos, es inembargable hasta cierto monto). Esto, sin mencionar que el juez de familia puede imponer la prohibición de salida del país como medida cautelar, haciéndole pasar vergüenzas a estos deudores en el aeropuerto.

Y lo peor de todo viene cuando esta deuda es demandada: En teoría, si el proceso ejecutivo continúa vigente (es decir, la parte demandante es juiciosa y lo mantiene moviendo), sus consecuencias se siguen extendiendo hasta que el alimentario crezca. De este modo, se pueden ver casos de hombres que tienen el 50% del sueldo embargado por cuenta de una persona que ya tiene más de 30 años, pero cuya mamá inició, y mantuvo vivo, ese proceso ejecutivo de alimentos cuando era pequeña.

Segunda deuda: Impuestos municipales y departamentales

Pagar los impuestos del municipio, y del departamento en el que vive es ético, pero además resulta indispensable al momento de realizar algunos trámites.

De entrada, si usted adeuda el impuesto predial, es claro que puede esperar a que la deuda prescriba. Pero debe considerar que si la administración inicia el proceso de cobro coactivo, la prescripción quedará interrumpida, por lo que deberá esperar prácticamente unos diez años para intentar alegar la prescripción de esas vigencias, que por demás no lo exime de seguir pagando las vigencias más recientes. Por lo tanto, al atrasarse en el impuesto predial, este se va volviendo una bola de nieve que, con o sin prescripción, se le puede volver un dolor de cabeza.

Lo peor viene cuando quiera vender la propiedad, ya que no hay prescripción que valga: O paga, o se cae el negocio. Y si paga, le toca pagar hasta el último peso en intereses moratorios y sanciones, de tal suerte que al final del día le quedará menos dinero para disfrutar de la venta de su propiedad. ¡no tiene sentido!

¿Y con los departamentales? Básicamente lo mismo que ocurre con las casas ocurre con los vehículos (que en Bogotá los asume el distrito), con la gravedad de que en los trámites de vehículo no sólo asume el pago de impuestos, sino el SOAT y la técnico mecánica, que debe tener al día para que pueda pagar los impuestos de su carro.

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Tercera deuda: Préstamos de vehículo e hipotecarios

Con la nueva ley de garantías mobiliarias, quien preste dinero para vehículo tiene fácil el cobro de la obligación, dado que no inicia el proceso ejecutivo de toda la vida, sino el de ejecución de garantías mobiliarias. Esto hace que recuperar un carro sea supremamente rápido, dejando al deudor con dos alternativas: O vende el carro a lo que le den para intentar recuperar alguito (dado que necesita autorización del acreedor para venderlo), lo entrega en dación en pago (que casi siempre es lo que quiere el acreedor) o se acoge al régimen de insolvencia (asumiendo los costos de ese trámite y partiendo del hecho de que si es comerciante o una empresa, acogerse al régimen de insolvencia de la ley 1116 de 2006 es básicamente perder el carro). Como puede ver, en todos los casos va a salir perdiendo ese deudor, de modo que le toca optar por el mal menor según lo que le convenga.

Como asesor en insolvencia, puedo decirles que las deudas de vehículo son complicadas de resolver. Para empezar, desde la promulgación de la ley de garantías mobiliarias los acreedores prendarios se han vuelvo más reacios a recibir los vehículos en dación en pago, o a llegar a una negociación. La única manera en que medio se logra arrodillar a estos acreedores es acogiéndose al régimen de insolvencia de persona natural no comerciante, que no aplicará a comerciantes o empresas, y en consecuencia, tampoco se podrán acoger al gran beneficio que tiene ese régimen frente al de insolvencia empresarial: En el régimen de insolvencia de persona natural no comerciante el acreedor con garantía mobiliaria no tiene la relevancia que tiene ese acreedor en 1116 (relevancia que se mantuvo en la insolvencia abreviada y de emergencia que surgieron con el covid19).

En resumen, si debe un carro, páguelo. Y si no lo puede pagar, véndalo. Es mil veces mejor esto a dejar de pagarlo y luchar por conservarlo.

Guardadas las proporciones, todo lo anteriormente dicho aplica para los créditos hipotecarios.

Cuarta deuda: créditos de libranza.

Es común ver a muchos trabajadores sacado créditos de libranza, pero olvidando notificar del nuevo empleo cuando son despedidos o renuncian al que ya tenían, y donde le venían descontando lo de la libranza. Se olvidan tanto de esos créditos que olvidan que la autorización que firma del crédito de libranza es PERMANENTE, de modo que el acreedor la puede volver a presentar a su nuevo empleador y este estará obligado a darle trámite.

Y es permiso no sólo abarca el sueldo, sino que he visto casos en donde retoman el descuento con cargo a la pensión de quien autorizó la libranza. Esto es grave cuando la pensión que recibe ese deudor es menos de lo que se ganaba, ya que le siguen descontando lo mismo que le venían descontando pero aplicado a la nueva suma de dinero, por lo que hay casos en donde el deudor termina quedando apenas con dinero.  Suena injusto, pero es poco lo que se puede hacer.

Quinta deuda: Préstamos otorgados por cooperativas.

Las Cooperativas no son como los bancos.  Estas entidades, que no son más que asociaciones civiles, buscan un objetivo común a través de los aportes de sus afiliados, por lo que las cooperativas dependen enteramente del dinero de sus aportantes. Esto quiere decir que si una cooperativa es financiera, y uno de sus deudores no paga, pone en riesgo todo el proyecto cooperativo.

Como pueden ver, dejarle de pagar a una cooperativa es poco ético. No es que se vayan a quebrar porque uno o dos socios no paguen, pero si puede poner en riesgo el proyecto cooperativo, en especial si la cooperativa es pequeña. Esto ocurrió en la crisis de los 90, en donde algunas cooperativas quebraron, o estuvieron  a punto de quebrar, justamente por esto.

Pero no sólo se debe tener en cuenta el aspecto ético, también está el hecho de que las cooperativas son, junto con los alimentos en favor de un menor de edad, los únicos acreedores que pueden embargar el 50% del salario de un trabajador y el 50% de la pensión de vejez. Esto es algo que ni siquiera puede hacer un banco.

Y es por ambos aspectos ya mencionados que sucede el tercer hecho que hace peligroso deberle a una cooperativa: Estas entidades demandan por absolutamente todo, y mantienen vivos esos procesos. Las cooperativas, a diferencia de los bancos, NO venden la cartera y no suelen aceptar negociaciones por menos dinero (¡es la plata de los afiliados!), lo que sumado a que son juiciosos con los reportes negativos, hace que una persona que le deba a una cooperativa quede prácticamente bloqueada de por vida del sector financiero.

Ah, y como si esto no fuera poco, tenemos el artículo 142 de la Ley 79 de 1988, que establece que:

Artículo 142. Toda persona, empresa o entidad pública o privada estará obligada a deducir y retener de cualquier cantidad que haya depagar a sus trabajadores o pensionados, las sumas que estos adeuden a la cooperativa, y que la obligación conste en libranza, títulosvalores, o cualquier otro documento suscrito por el deudor, quien para el efecto deberá dar su consentimiento previo.

Es decir, las cooperativas ni siquiera necesitan de iniciar un proceso ejecutivo para joderlo a usted.

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¿Cómo se evita esto?

En el caso de los créditos de alimentos, lo mejor es privilegiar el pago a este acreedor por encima de todos los demás, dado que un retraso en los alimentos a menores de edad puede poner en riesgo su recuperación económica.

 En el caso de los créditos de libranza, considere hacer abonos extras a esas obligaciones para que pueda salir rápido de ellas, o buscar pagar ese préstamo con otro préstamo, pero SIN DECIRLE A ESE ACREEDOR que es para pagar un crédito de libranza. No puede hacer esto porque es posible que el préstamo también termine siendo por libranza, por lo que al final no hará gran cosa.

Con los créditos hipotecarios se debe tener en cuenta que los créditos de este tipo tienen el beneficio de la renegociación, en el marco de la ley de vivienda. Esto servirá para que pueda pagar menos dinero a esos créditos.

Para los demás casos, siempre se puede optar por la compra de cartera para intentar pagar esas obligaciones de forma más fácil. Pero para todos los casos es buena idea acogerse al régimen de insolvencia si es una persona natural no comerciante, del cual puede leer en el siguiente enlace.

Abogado tributarista. Egresado de la Pontificia Universidad Javeriana, con más de 7 años de experiencia en insolvencia económica, divorcios y eliminación de reportes negativos. Es también Conciliador en en Insolvencia de la Persona Natural No Comerciante.Le gusta escribir sobre el dinámico mundo del derecho colombiano. Antes lo hacía en el Diario Occidente en el año 2011 y ahora lo hace en este blog. Ha colaborado con la página Finanzas Personales y con Las2Orillas.

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